SITALI pranayama. Respiración refrescante.

7 de agosto del 2020

sitaliEn plena ola de calor, se me ocurre proponeros una práctica de pranayama (control de la respiración consciente) para ayudar al cuerpo a bajar su temperatura y con esto a hacer más llevaderas las altas temperaturas.

Es una práctica sencilla pero muy eficaz.

Busca un lugar en donde puedas sentarte cómodamente, ya sea en el suelo o en una silla. Procura que el lugar esté ventilado.

Siéntate y acomoda tu postura, toma consciencia de tu columna procurando que esta esté erguida. Relaja tus hombros, deja tus manos apoyadas sobre el regazo o rodillas.

Cierra tus ojos y realiza un par de respiraciones profundas para situarte.

Ahora, abre un poco la boca y saca ligeramente la lengua hacia fuera a la vez que haces que esta tome la forma de una «U».

Inspira por la boca, haciendo pasar el aire de la inspiración a través de la lengua. A continuación, guarda la lengua y cierra la boca reteniendo el aire, luego exhala el aire por la nariz. Y vuelves a repetir.

Si no puedes darle esta forma de «U», simplemente saca un poco la lengua para dejar que el aire la toque y sentir su frescor al inspirar y su calor al exhalar por la nariz.

Tanto las inspiraciones como las exhalaciones deben de ser profundas y tranquilas. Puedes hacer entre 5 o 6 respiraciones o bien realizarlas durante 5 minutos. Una pauta para mantener un ritmo sería inspirar contando hasta 6, retener contando hasta 3 y exhalar contando hasta 6.

SITALI PRANAYAMA (respiración refrescante o silbante), nos ayuda a:

– bajar la temperatura del cuerpo por exceso de calor ambiental o fiebre.

– en el proceso de digestión,

– calmar la sed,

– revitalizar el cuerpo,

– Nos aporta serenidad y calma emociones como la rabia o el enfado.

Ni que decir tiene, que es una buena práctica para realizar con niños, como si de un juego se tratase, les ayuda a equilibrar estados de excesiva actividad y calor, aportándoles calma y consciencia de su respiración y de su cuerpo.

Feliz verano.

Om Shanti.

Margarita Martín